Descubrir Besalú

Besalú es un pueblo que enamora. Su historia no deja a nadie indiferente y es que ¡puentes como el de Besalú pocos quedan!

A sólo 15 minutos de Girona nos encontramos este fantástico pueblo, visita obligada para los amantes del patrimonio arquitectónico e historia pero también para pasar una tarde agradable y porque no, remojar los pies en el río.

En el siglo VIII Besalú pasa a depender del condado de Girona, se convirtieron independiente tiempo después de la mano de Wifredo el Velloso. Deviene entonces uno de los contados más importantes del territorio de dominio carolingio llegando hasta Camprodon, Banyoles o Figueres. Su omnipotente castillo data de aquella época, así como la Canónica de Santa María.

Sinagoga de Besalú - foto de FerranNogués

A medio camino entre llanura y montaña la importancia capital del pueblo se extendía también a nivel comercial. El mercado de la villa de Besalú ya existía en el siglo XI! Y seguiría siendo los más importantes durante siglos, por lo que los ingresos y manufactura de la vil.la crecerían también.

Entre sus condes más destacados de este periodo independiente encontramos Bernat Tallaferro, que consolidó el territorio condal heredado de Oliva Cabreta a nivel geográfico y aumentó el poder religioso: él fue el portador de la Vera Cruz y promotor del Obispado de Besalú en 1017. destacamos Bernat III con quien Besalú pasó a formar parte de la Casa de Barcelona.

Durante la edad media se construirían, debido a su pujanza económica, el puente, el micvé o baños judíos, la iglesia del Monasterio de San Pedro, San Julián (antiguo hospital de peregrinos), la Casa Cornellà, el iglesia de San Vicente y la Sala gótica del Palacio de la Curia real.

La importancia monumental de Besalú viene dada fundamentalmente por su gran valor de conjunto, testigo de una época y nexo de unión de diferentes religiones. Una vil.la de visita fácil y tranquila, de callejuelas estrechas y pendientes interminables que nos transportan a un pasado muy interesante.

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