El Valle de San Daniel

Una de las zonas verdes más importantes y bonitas de Girona es el Valle de San Daniel y su magnífico monasterio románico de 1.000 años de antigüedad

Antes de tener este nombre, el valle había recibido otras denominaciones más oscuras: Valle Sombrío y Valle Tenebroso, nombres relacionados con su densa vegetación y su cierre hacia los montes que la rodean. Fue precisamente la llegada del cuerpo de San Daniel en 888 después de su martirio lo que hizo cambiar su nombre antiguo por el actual.

El valle

Este valle se caracteriza por ser un extenso paraje verde junto a la ciudad de Girona repleto de vegetación y fuentes de agua naturales. Se puede acceder a pie desde la iglesia de San Pere de Galligants, donde se encuentra el sepulcro de San Daniel (s. XIV) y el claustro del monasterio (s.XII-XV), ambos de visita recomendada para apreciar el más puro arte románico.

El Valle de San Daniel se encuentra en el este de la ciudad de Girona y ocupa una extensión aproximada de 768 ha. Está delimitada al norte por la cordillera de Campdorà y Montjuïc y al este por el macizo noroccidental de las Gavarres, que supone el cierre natural del valle. Además, es donde se encuentra la cuenca del río Galligants, que se forma en el mismo valle por la abundancia de arroyos y torrentes que hay.

Las masías

Entre los siglos XIII y XV se conforman la mayor parte de las masías que todavía se pueden encontrar hoy en día en el valle. A partir del siglo XV, se consolidan los más importantes del Valle: el mas Pi, el mas Tomas, el mas Miralles, la Torre de Rosés y Can Llinàs.

Los continuos conflictos bélicos (la Guerra de los Segadores, 1.640-1.659, y la Guerra de Sucesión, 1702 a 1714) suponen una involución de la agricultura, lo que conllevará un abandono del campo por parte de los habitantes de los caseríos del valle . Sin embargo, la recuperación no se hará esperar y se reedificaron el mas Miralles, el mas Libre, el mas Poater y el Mas Noguer. A finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, la Guerra Grande y la Guerra del Francés empobrecieron mucho la agricultura del valle.

Las fuentes

El valle tiene fuentes naturales en abundancia, de las que brotan aguas poco mineralizadas. Cabe destacar la fuente de Pericot, que es la más antigua del valle y hasta el siglo XVIII se había llamado la fuente Romana.

También la fuente de Fita, la del Obispo, la de los Leones son espacios recomendables de visitar, y la del Hierro que, a diferencia de las otras, el agua que brota tiene un fuerte sabor metálico y se recomienda como tratamiento en casos de anemia.

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