¿De dónde sale el Culo de la Leona?

Mucha gente conoce la tradición, pero muy poca conoce el origen de dicha: "no puede ser vecino de Girona el que no dé un beso al culo de la leona".

En la plaza San Félix de Girona es donde se sube a una columna la mítica leona a quien todo el mundo quiere besar el trasero. Dicen que sólo con este gesto, la persona que le estampe los labios garantizará su próxima visita a la ciudad o el hecho de quedarse a vivir para siempre.


Según dice la leyenda, alrededor del siglo XII en la calle Caldereros se encontraba "El Hostal de la Leona". Como reclamo para este establecimiento, empotrada en la pared, había una columna a la que trepaba una leona. Cualquiera que pasara por allí podía tocar el culo sin ninguna dificultad, acción que pronto se convirtió en una costumbre.

Tanto arraigó este gesto, que incluso a los que visitaban la ciudad se les recomendaba tocarle el culo de forma que, si así lo hacían, nunca abandonarían la ciudad o volverían con toda certeza. Con el paso del tiempo, la costumbre fue cambiando cuando, en lugar de tocar el culo, a alguien se le ocurrió besarlo, lo que se convirtió en la nueva tendencia al poco.

Finalmente, el hostal desapareció y la columna original se desplazó en el Museo de Arte de Girona en 1985, de la que se hizo una copia que se situó a los pies de la escalera de la iglesia de San Félix, un punto estratégico del casco antiguo de Girona.

Ahora hay que subir una escalera para acercarse detrás del animal que procura agarrarse fuerte para no caer de la columna de piedra. Así que ya conoce la historia, y si no eres de Girona, esta es una buena forma de garantizar su próxima visita.

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